Si Homero es el padre medio mítico de la epopeya en el Mediterráneo, Valmiki es su homólogo en la India. Era un rishi –un ermitaño sagrado (algo que todavía existe en la India y el sudeste asiático)–, alguien que lleva una vida contemplativa y de pobreza en un entorno rural para estudiar la naturaleza y la religión. Se suele citar a Valmiki como el inventor del "shloka", una forma poética sánscrita. La obra más famosa de Valmiki es el Rāmāyana, compuesto en algún momento alrededor del año 500 a. C.
Este poema épico cuenta la historia de cómo Visnú, el dios hindú de la realeza, trata de destruir a un demonio (Rávana) que se ha vuelto invulnerable a todas las armas de los dioses. Visnú se encarna en un humano (Rama) a cuya esposa (Sita) Rávana pretende secuestrar. Cuando este se lleva a Sita a Lanka (que se suele ubicar en la actual Sri Lanka), Rama y sus aliados –incluido el dios mono Hanuman– emprenden un viaje épico para rescatarla. La historia tiene algunas similitudes intrigantes con la obra de Homero: un héroe que reúne a un grupo de amigos para luchar contra otro hombre que se ha llevado a su esposa.
Las obras de Valmiki tuvieron una gran influencia en la creación de una cultura compartida (aunque muy alterada, adaptada y reinterpretada) en las costas del océano Índico, un mundo sánscrito que se reflejaba en todos los lugares, desde los nombres de los reyes siameses hasta el teatro de sombras indonesio pasando por la historia china del rey mono. Los ecos de esta historia resuenan desde el Mediterráneo hasta el Pacífico.