Mary Shelley nació con el nombre de Mary Wollstonecraft Godwin en 1797. Su madre murió poco después del parto y ella se crio con hermanastras. Su padre, William Godwin, era un filósofo y periodista que creía que las niñas debían ser educadas de la misma manera que los niños (algo escandaloso y radical para la época). Gracias a esta educación en el hogar, sólida aunque informal, la joven Mary publicó su primera obra a los diez años. El poeta Percy Bysshe Shelley era un seguidor de las ideas de su padre, y los dos se fugaron a Europa cuando Mary tenía dieciséis años.
Los años previos a la publicación de su obra más famosa, "Frankenstein o el moderno Prometeo", son dignos de la tragedia más gótica de la época. Distanciada de su padre a causa de su fuga y con una hermanastra escandalosamente liada con Lord Byron (en el exilio, en Suiza), los Shelley se unieron a la comitiva de Byron en las orillas del lago Lemán. Los acontecimientos del verano de 1816 los cuenta Shelley en su prólogo de "Frankenstein", una noche en que los escritores se desafiaron a escribir una historia de terror. Otro miembro del grupo escribió un relato sobre una mujer cuya cabeza era un cráneo y que espiaba por los ojos de las cerraduras. No hay duda de que todos se esforzaron al máximo. Pero el lugar que ocupa "Frankenstein" en el canon de la literatura es indiscutible. Es el preludio de la primera novela de ciencia ficción en lengua inglesa. Explora el terror psicológico y la interconexión entre la autodestrucción y el miedo al poder de la creación. Se basó en un sólido conocimiento de los descubrimientos científicos de la época y postuló cómo esas tecnologías podían aplicarse para crear vida artificial. Se publicó por primera vez de forma anónima en 1818, aunque Mary acabó siendo reconocida como su autora.
Los Shelley fueron probablemente la pareja de escritores ingleses más destacada de la época. Mary forjó una estrecha amistad con el volátil Byron y comenzó a trabajar en su propio material mientras la poesía de Percy lograba un gran reconocimiento. Cuando Percy Shelley murió ahogado en un accidente de navegación en 1822, Mary regresó a Inglaterra y siguió publicando novelas, poemas, cuentos y otras obras, obtuvo los derechos literarios de la obra de su marido y consiguió así llevar una vida cómoda hasta su muerte, en 1851. Ninguno de sus demás trabajos logró un éxito tan popular como el de "Frankenstein", pero Mary Shelley fue capaz de sobreponerse a las considerables tragedias personales de su vida y brillar con luz propia en el universo literario.