A excepción de algunas menciones en las obras de otros autores (como Kalidasa), el primer dramaturgo de la India –conocido como "Bhāsa"– no fue reconocido hasta principios del siglo XX a pesar de que vivió en algún momento entre el siglo II a. C. y el siglo II d. C. Incluso se desconoce cuál era su nombre real, porque Bhāsa significa simplemente "lenguaje hablado" en sánscrito.
No obstante, a Bhāsa se le atribuyen las primeras obras en sánscrito, aunque se creía que estas obras se habían perdido hasta que no se descubrieron algunos ejemplares en Kerala en 1912. Ahora son 13 las piezas clásicas que, con una cierta seguridad, le atribuyen los historiadores. Todas estas dramatizaciones de un solo acto, salvo el Charudatta, están completas y suelen ser historias sacadas de las famosas epopeyas del "Mahābhārata" y el "Rāmāyana". Pero el prolífico Bhāsa no respetaba las convenciones dramatúrgicas de la India de su tiempo, porque representó libremente escenas de sueños, batallas, muertes y asesinatos en el escenario, todas las cuales el Natia-shastra consideraba inadecuadas. Su estilo era vigoroso, dramático y directo, sin ostentación excesiva, a diferencia de otros autores teatrales de la India... aunque sí solía repetir estrofas enteras de una obra a otra.
A medida que la India se libraba del dominio británico, las obras de Bhāsa fueron reviviendo y se interpretaron una vez más, en un principio en hindi y luego traducidas a otros idiomas (incluso el inglés). Hoy en día, al menos para la civilización india, se le considera un homólogo de Sófocles y Shakespeare.