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Momentos históricos
Jang Seung-eop
Grandes obras
Samin munnyeondo
Gallo
Ssangma inmuldo
Activar en un distrito o maravilla con un espacio de gran obra disponible.
Contexto histórico
Incluso cuando una civilización se derrumba y las dinastías se vienen abajo, los grandes artistas siguen produciendo grandes obras... aunque sea en las sombras. El fin del reino de los Choson dio a luz a un sinfín de artistas prominentes: Ahn Gyeon, Shin Saimdang, el maestro Jeong Seon y Kim Hong-do. Pero puede que el más legendario de ellos fuera Jang Seung-eop –más conocido por su pseudónimo, "Owon"– cuyas poderosas pinceladas revolucionaron el arte coreano... "un santo que se embriagó del sentimiento de pintar".

Jang nació en 1843. Sus padres murieron siendo él muy niño y el pequeño huérfano vagó solo antes de entrar al servicio del aristócrata Yi Ung-heon de Hanyang (Seúl). El joven Jang era analfabeto, pues no había asistido a ninguna escuela, pero en cuanto cogió un pincel, su habilidad como pintor se hizo patente. Según dicen, era capaz de realizar pinturas magistrales con una sola pincelada: Es probable que eso sea una exageración, pero lo que es indudable es que parecía pintar con gran habilidad y rapidez. Su reputación se extendió, y sus exquisitos y delicados cuadros de paisajes, retratos y escenas de la vida cotidiana en la capital tuvieron mucha demanda. Owon pintaba para ganar dinero, y vendía sus obras principalmente a los miembros de la nueva y poderosa clase de los mercaderes.

A diferencia de casi todos los artistas, que hacen un esbozo o boceto preliminar, Jang podía pintar sobre seda o papel con tinta sin dudar y crear obras maestras. Y encontró su inspiración en el alcohol y las mujeres, por los cuales sentía un apetito desmedido. La leyenda cuenta que frecuentaba los festines que daban los mercaderes adinerados y que ahí pintaba un cuadro tras otro, mientras bebía el vino que le servían mujeres aduladoras. No se sabe cuándo ni dónde murió, pues solía ir de un sitio a otro, pero Jang desapareció de la historia en 1897, a la edad de 55 años.
PortraitSquare
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Rasgos

Época Moderna
Gran artista
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Contexto histórico
Incluso cuando una civilización se derrumba y las dinastías se vienen abajo, los grandes artistas siguen produciendo grandes obras... aunque sea en las sombras. El fin del reino de los Choson dio a luz a un sinfín de artistas prominentes: Ahn Gyeon, Shin Saimdang, el maestro Jeong Seon y Kim Hong-do. Pero puede que el más legendario de ellos fuera Jang Seung-eop –más conocido por su pseudónimo, "Owon"– cuyas poderosas pinceladas revolucionaron el arte coreano... "un santo que se embriagó del sentimiento de pintar".

Jang nació en 1843. Sus padres murieron siendo él muy niño y el pequeño huérfano vagó solo antes de entrar al servicio del aristócrata Yi Ung-heon de Hanyang (Seúl). El joven Jang era analfabeto, pues no había asistido a ninguna escuela, pero en cuanto cogió un pincel, su habilidad como pintor se hizo patente. Según dicen, era capaz de realizar pinturas magistrales con una sola pincelada: Es probable que eso sea una exageración, pero lo que es indudable es que parecía pintar con gran habilidad y rapidez. Su reputación se extendió, y sus exquisitos y delicados cuadros de paisajes, retratos y escenas de la vida cotidiana en la capital tuvieron mucha demanda. Owon pintaba para ganar dinero, y vendía sus obras principalmente a los miembros de la nueva y poderosa clase de los mercaderes.

A diferencia de casi todos los artistas, que hacen un esbozo o boceto preliminar, Jang podía pintar sobre seda o papel con tinta sin dudar y crear obras maestras. Y encontró su inspiración en el alcohol y las mujeres, por los cuales sentía un apetito desmedido. La leyenda cuenta que frecuentaba los festines que daban los mercaderes adinerados y que ahí pintaba un cuadro tras otro, mientras bebía el vino que le servían mujeres aduladoras. No se sabe cuándo ni dónde murió, pues solía ir de un sitio a otro, pero Jang desapareció de la historia en 1897, a la edad de 55 años.
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