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Hieronymus Bosch
Grandes obras
El jardín de las delicias
El juicio final
El carro de heno
Activar en un distrito o maravilla con un espacio de gran obra disponible.
Contexto histórico
Desde que Hieronymus Bosch ("El Bosco") empezara a pintar retablos, sus visiones medievales sobre el cielo y el infierno conformaron la civilización cristiana y se utilizaron para advertir a los pecadores. El artista, nacido con el nombre de Jheronimus (o Jeroen) van Aeken alrededor de 1450 en Bolduque (Barbante), era un pesimista y un moralista riguroso que no mostró en su obra ilusión alguna por la racionalidad de la naturaleza humana ni confianza en el amor de Dios. Sus trípticos son sermones sobre la locura, el pecado y la condenación.

Poco se sabe de la vida de El Bosco, un artista misterioso y enigmático como pocos: no dejó ningún escrito ni correspondencia ni diarios ni notas, y las únicas constancias escritas que se tienen de él se deben a los registros de la Iglesia, sobre todo a los libros de contabilidad de la Ilustre Hermandad de Nuestra Señora. Al parecer, su abuelo, Jan van Aeken, era artista y tuvo cinco hijos, cuatro de los cuales serían también artistas de alguna clase. Alrededor de 1480, Hieronymus se casó con Aleid Goyaerts den Meervenne, hija de una familia acaudalada, y el matrimonio no solo mejoró su posición social, sino que le permitió llevar una vida acomodada... lo suficiente como para no tener que trabajar para ganarse la vida. Una entrada en las cuentas de la Ilustre Hermandad da fe de una misa de difuntos por El Bosco en agosto de 1516.

Establecer una cronología de cualquiera de las pinturas que nos han llegado de El Bosco es difícil porque, de las 35-40 que se le atribuyen, solo siete están firmadas y ninguna de ellas está datada. Sus obras maestras –como la Extracción de la piedra de la locura, Los siete pecados capitales, El Jardín de las Delicias y el alegórico El Juicio Final– son exponentes de su punto de vista oscuro y perturbador sobre la humanidad y su obsesión constante por la lujuria, la obscenidad, la avaricia y el pecado.
PortraitSquare
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Rasgos

Época del Renacimiento
Gran artista
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Época del Renacimiento
Gran artista
Grandes obras
El jardín de las delicias
El juicio final
El carro de heno
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Contexto histórico
Desde que Hieronymus Bosch ("El Bosco") empezara a pintar retablos, sus visiones medievales sobre el cielo y el infierno conformaron la civilización cristiana y se utilizaron para advertir a los pecadores. El artista, nacido con el nombre de Jheronimus (o Jeroen) van Aeken alrededor de 1450 en Bolduque (Barbante), era un pesimista y un moralista riguroso que no mostró en su obra ilusión alguna por la racionalidad de la naturaleza humana ni confianza en el amor de Dios. Sus trípticos son sermones sobre la locura, el pecado y la condenación.

Poco se sabe de la vida de El Bosco, un artista misterioso y enigmático como pocos: no dejó ningún escrito ni correspondencia ni diarios ni notas, y las únicas constancias escritas que se tienen de él se deben a los registros de la Iglesia, sobre todo a los libros de contabilidad de la Ilustre Hermandad de Nuestra Señora. Al parecer, su abuelo, Jan van Aeken, era artista y tuvo cinco hijos, cuatro de los cuales serían también artistas de alguna clase. Alrededor de 1480, Hieronymus se casó con Aleid Goyaerts den Meervenne, hija de una familia acaudalada, y el matrimonio no solo mejoró su posición social, sino que le permitió llevar una vida acomodada... lo suficiente como para no tener que trabajar para ganarse la vida. Una entrada en las cuentas de la Ilustre Hermandad da fe de una misa de difuntos por El Bosco en agosto de 1516.

Establecer una cronología de cualquiera de las pinturas que nos han llegado de El Bosco es difícil porque, de las 35-40 que se le atribuyen, solo siete están firmadas y ninguna de ellas está datada. Sus obras maestras –como la Extracción de la piedra de la locura, Los siete pecados capitales, El Jardín de las Delicias y el alegórico El Juicio Final– son exponentes de su punto de vista oscuro y perturbador sobre la humanidad y su obsesión constante por la lujuria, la obscenidad, la avaricia y el pecado.
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