La clase de acorazados Minas Gerais, diseñada para ser el primer paso de Brasil en la carrera por convertirse en una potencia internacional, contaba con dos buques de 11 800 toneladas botados a principios del siglo XX. Aunque no hicieron mucho por las aspiraciones de Brasil, el Minas Gerais y su buque hermano, el São Paulo, iniciaron una carrera armamentística naval en Sudamérica y provocaron cierto revuelo en Estados Unidos y en el Reino Unido (que no estaban muy contentos de ver acorazados que no fueran suyos en aguas sudamericanas). Los planos del diseño de la nueva clase tardaron dos años en completarse y fueron descartados tras la aparición del HMS Dreadnought en 1906, que los dejó obsoletos. Finalmente se inició su construcción y, en septiembre de 1908, se botó el Minas Gerais, seguido por el São Paulo en 1909. Sus carreras no son nada destacables –participaron en la contención de un motín naval y un par de rebeliones–, y su final fue bastante triste: el Minas Gerais fue desguazado en 1950 y el São Paulo se hundió de camino al desguace en 1951.