Los constructores de barcos antiguos no hicieron más que añadir filas de remos al diseño básico de la galera hasta llegar al cuadrirreme, una galera con cuatro hileras y dos hombres a cada remo. Plinio el Viejo informa de que un erudito de la talla de Aristóteles, nada menos, atribuía la creación del cuadrirreme a los cartagineses, probablemente durante el siglo IV a. C. El primer uso del que se tiene constancia fue durante el sitio de Tiro por parte de Alejandro Magno, que en aquel momento marchaba hacia el sur para invadir Egipto. Después de su muerte, el diseño se volvió muy popular entre sus sucesores en sus luchas por el imperio. Durante las últimas guerras púnicas, ambos bandos utilizaron cuadrirremes. Las fuentes históricas (que no siempre son fiables) afirman que estas naves desplazaban unas 60 toneladas y llevaban alrededor de 75 marinos. Al ser anchas y de poco calado, resultaban ideales para operaciones en aguas costeras poco profundas.