El músico ciego Yatsuhashi Kengyo es considerado actualmente el padre del koto moderno. Antes del siglo XVII, este instrumento de cuerda solo lo tocaban grupos de sankyoku en templos y en la corte real, y Yatsuhashi compuso muchas piezas para tocarlo en solitario y lo popularizó en masa. Nacido en 1614 cerca de Kioto, Yatsuhashi aprendió a tocar el koto de 13 cuerdas gracias a un músico de la corte. Su profesor fue el famoso Hosui que, a su vez, había estudiado con el igualmente famoso Kenjun. No se sabe mucho más sobre su vida, excepto que se le concedió el título honorífico de "Kengyo" (el más alto rango en la organización de músicos y masajistas ciegos).
Yatsuhashi creó un estilo nuevo de arreglos de koto, al que llamó kumi-uta, y cambió las afinaciones tradicionales –alterar algo tradicional en el Japón feudal era siempre un desafío–, adaptando las escalas hirajoshi e insen del shamisen para usarlas en el koto. A lo largo de su vida compuso diversas obras para el koto, pero la más influyente fue la obra maestra Rokudan-no-shirabe ("Estudio en seis pasos"). Contiene todos los pasos básicos de la interpretación del koto. Cada dan, (o paso) tiene 52 compases con 6 variaciones. Es, sin lugar a dudas, la pieza clásica más interpretada con ese instrumento, y su melodía ha sido arreglada para instrumentos de cuerda típicos en otras civilizaciones.
Varios de sus estudiantes enseñaron sus innovaciones por todo Japón por, sobre todo Ikuta Kengyo, que viajó a Edo para fundar una escuela allí. Otro estudiante, Yamada, creó su propia escuela en un lugar no identificado claramente. Hoy en día, la mayoría de los intérpretes de koto clásico utilizan el estilo ikuda o el yamada, que tienen ligeras diferencias en las técnicas de digitación y en la forma de sentarse. Yatsuhashi murió alrededor de 1685, probablemente en Kioto.