Angelina Yeoward nació en el año 1873 en Azamgarh y se convertiría en una famosa cantante y bailarina de kathak y en la primera estrella de la discografía de la India. Su padre era un ingeniero judío y su madre hindi, Victoria, estaba versada en la música y la danza clásicas hindús. El matrimonio no duró; y madre e hija se trasladaron a Benarés en 1881, donde Victoria conoció a un noble musulmán y se convirtió al islam. Adoptó el nombre de Malak Jaan y rebautizó a su hija como Gauhar. En Benarés, Malak llegó a convertirse en una tawaif (una "cortesana", equivalente a una geisha japonesa, más o menos) muy reconocida. Cuando su carrera alcanzó su punto álgido, Malak se trasladó con Gauhar a Calcuta en busca de clientes más ricos.
Así, Malak pudo contratar a los mejores tutores y profesores para su talentosa hija, que dominó el dhrupad y el dhammar, así como diversas formas de danza tradicional. A los 14 años, Gauhar dio su primer recital, ante el maharajá de Darbhanga, que quedó tan impresionado que nombró a la adolescente música y bailarina de la corte. Durante la década siguiente, ya como tawaif, Gauhar disfrutó del mecenazgo de gran número de hombres ricos y ganó una fortuna. Ni que decir tiene que llevó una buena vida, extravagante incluso: una vez llegó a gastarse 20 000 rupias en una fiesta para su gata. Una verdadera diva (Gauhar, no la gata).
En 1902 llegó a su contribución más significativa a la civilización, porque fue en ese año que Gauhar Jaan aceptó grabar una serie de canciones tradicionales para la Gramophone Company. De 1902 a 1920, grabó más de 600 piezas. A pesar de que continuó su profesión como cortesana, ayudó a evitar que desaparecieran las tradiciones musicales indias de una docena de dialectos. En sus últimos años de vida, Gauhar fue nombrada música de la corte real de Mysore en agosto de 1928, pero murió 18 meses después.