Leonardo, el que acabaría convirtiéndose en el verdadero "hombre del Renacimiento", nació en una ciudad de la colina de la Toscana en el año 1452. De una "curiosidad insaciable" y con demasiadas ideas, hizo carrera como artista, ingeniero, inventor, periodista y teórico. Los cuadernos de Leonardo están repletos de dibujos de arquitectura, notas y diseños para máquinas de ingeniería... aunque la mayor parte de sus fantasías nunca se llegaron a realizar. Entre todos los escritos se encuentran teorías e investigaciones sobre diversos materiales de construcción y sobre las fuerzas relativas de los distintos tipos de pilares, arcos y vigas. Incluso llegó a diseñar un plan para una "ciudad ideal" que quería presentar a Ludovico el Moro.
En 1502, Da Vinci (inasequible al desaliento) presentó un diseño al sultán otomano Bayaceto II para tender un puente de un solo ojo y de 240 metros con el que salvar la desembocadura del Bósforo. En cuanto a la construcción, es posible que Da Vinci participara en una serie de proyectos de ingeniería civil que llegaron a hacerse. Es posible que además trabajara con Bramante en 1492 en la reconstrucción del mercado de Vigevano. También presentó una maqueta para la nueva torre central de la catedral de Milán, a pesar de que se rechazó. Cerca del final de su vida (murió en 1519) realizó bocetos para el castillo de la reina madre francesa en Romorantin. A pesar de que muchos de sus planes arquitectónicos nunca se realizaron, estos siguen estudiando hoy en día.