Nacido en 1898, Alvar Aalto desarrolló, desde la década de 1920 hasta la de 1970, estilos como el clasicismo nórdico, el funcionalismo humanista o el modernismo escandinavo. Arquitecto, pintor, diseñador y escultor, su concepto de "arte total" le llevaba a construir un edificio, diseñar los muebles y todos los elementos decorativos de su interior. Entre los cientos de proyectos que realizó había viviendas, ayuntamientos, residencias de ancianos, hospitales, iglesias, teatros, monumentos, bibliotecas, tiendas, cafeterías, saunas, balnearios e incluso tumbas; prácticamente cualquier clase de edificio que pueda encontrarse en la civilización moderna.
De padre finlandés y madre sueca, en 1916 Aalto se matriculó en la facultad de arquitectura de la Universidad de Helsinki; pero sus estudios se vieron interrumpidos por la guerra civil finlandesa resultante de la revolución rusa. Tras combatir por la independencia de su país, se licenció en 1921. Un año después, a pesar de ser reclutado para el servicio militar (pasaría a la reserva como teniente segundo), abrió su propio estudio de arquitectura y realizó sus primeros proyectos. En 1925 se casó con Aino Marsio (1894-1949), también arquitecta, y su colaboración revolucionó el diseño europeo. El matrimonio no duró, y en 1952 Alvar se volvería a casar con otra arquitecta, Elissa Makiniemi (1922-1994). Juntos siguieron desafiando los cánones arquitectónicos hasta el fallecimiento de Alvar en 1976.