De las muchas razones que se puedan tener para querer ser arquitecto, la fascinación por el modelismo ferroviario –tender vías y construir terrenos– no es la más obvia. Pero Charles Correa –el arquitecto contemporáneo más influyente de la India que murió en el año 2015 después de una carrera increíble y una breve enfermedad– afirmó una vez que fue así como comenzó su interés por la arquitectura.
Correa nació en 1930 en Secunderabad, se diplomó en diseño en la universidad de Bombay (aún bajo el raj británico) y se marchó a estudiar a la universidad de Michigan (1949-1953) y el MIT (1953-1955). Regresó a la India en 1958 para abrir su propio estudio de arquitectura en Mumbai (el nombre de Bombay se había cambiado cuando los británicos se retiraron). La primera construcción que le dio renombre fuera de la India fue el áshram de Gandhi (Sabartami Ashram), un conjunto de pabellones de ladrillo y piedra en honor a la vida del héroe y que se terminó en 1963.
Mezcló materiales tradicionales con diseños modernos, y así ganó fama con diseños como la "tube housing" de Ahmedabad, los apartamentos de Sonmarg, el imponente rascacielos de Kanchenjunga y el impresionante Centro de Arte Bhavan Bharat en Bhopal, entre muchos otros edificios. De 1970 a 1975 fue el arquitecto jefe que supervisó la construcción de la ciudad planificada de Navi Mumbai (que albergaba 1,17 millones de personas en el año 2011). Siguiendo con su interés y liderazgo en la planificación urbana y las viviendas de bajo coste en los países del Tercer Mundo, protegiendo a la vez el medio ambiente y usando materiales autóctonos, en 1984 Correa fundó el Instituto de Investigación y Diseño Urbano de Bombay, que mantiene su legado.