Ō no Yasumaro vivió a principios del siglo VIII d. C. y fue autor de los dos textos que constituyen la base de la religión sintoísta. Era hijo de Ō no Honji, una figura clave en la guerra Jinshin. Yasumaro era un noble, burócrata y cronista de la corte de la emperatriz Gemmei. A instancias de esta, completó el "Kojiki" ("Registros de cosas antiguas"), en el año 712, y el "Nihon Shoki" ("Crónicas del Japón"), en el año 720.
El "Kojiki" es una recopilación de crónicas y mitos antiguos que se divide en tres partes: la primera es una relación de las deidades creadoras de las cuatro islas y habla del "Kamijo" ("la era de los dioses"), las partes segunda y tercera se centran en los primeros emperadores e incluye la historia de cómo Ninigi-no-Mikoto, nieto de Amaterasu, bajó del cielo para convertirse en el progenitor de la línea imperial. El "Nihon Shoki", más elaborado y detallado, narra los mismos hechos, pero se centra en los méritos de los gobernantes virtuosos así como en los errores de los malos. En el proceso, establece los preceptos de la "corrección" de la jerarquía social y de la "importancia" de la vida ordenada... por tanto, la agenda política y social nipona.
Poco más se sabe de la vida Yasumaro. Según la leyenda, se convirtió en jefe de su clan en el año 716 y murió en 723. Sin duda, los kami ("espíritus" de Japón) le dieron la bienvenida al Yomi (el "mundo de la oscuridad").