Una zona industrial, también llamada polígono industrial, es un complejo que acoge fábricas y almacenes. Antes de la revolución industrial, los talleres más olorosos, ruidosos y peligrosos (los de curtidores, las fundiciones y los mataderos) se solían ubicar al otro lado de los muros de la ciudad y nadie quería vivir en sus proximidades. Gracias a la evolución de los medios de transporte, fue posible empezar a transportar grandes cantidades de materias primas a estas zonas y distribuir desde ellas los productos acabados. Hoy en día, los polígonos industriales cuentan con todo tipo de infraestructuras y están conectados a autopistas, líneas de ferrocarril, aeropuertos y puertos. A medida que la industria ha ido creciendo, también lo han hecho los complejos industriales; el de Upgrader Alley, situado a las afueras de Edmonton, abarca una superficie de 318 kilómetros cuadrados.