Es improbable que ninguna civilización (no hasta la llegada de los puritanos) se privase de las emociones de la dramaturgia o los placeres de la poesía. La dramaturgia está presente de algún modo en los rituales de las culturas más primitivas. Aunque sus ceremonias no estaban exentas de dramatismo, no llegaban a ser representaciones teatrales. El teatro requiere un texto cantado o hablado y no se desarrolló hasta la antigua Grecia. La poesía es anterior a la literatura y se remonta al menos hasta Homero y las épicas orales de Mesopotamia.
Fue en Atenas, alrededor del siglo VI a. C., donde la dramaturgia se convirtió en una expresión "artística". Durante los festivales en honor del dios Dionisio, un coro cantaba las historias de la mitología griega. En algún momento, un sacerdote de Dionisio llamado Tespis empezó a dialogar con el coro. Según la leyenda, Tespis fue también el primer ganador de un concurso teatral celebrado en Atenas en el año 534 a. C. Estos concursos comenzaron a celebrarse en los festivales de toda Grecia y así nacieron las tragedias y las comedias. Esquilo incorporó un segundo actor y Sófocles un tercero, ampliando así las posibilidades dramáticas. Eurípides incorporó tramas más complejas, dio más importancia a los personajes y las interactuaciones entre estos se convirtieron en la esencia del teatro.
Mientras tanto, la poesía fue evolucionando como forma de recordar y transmitir oralmente la historia, los mitos, las leyes, la genealogía, los códigos morales y muchos otros elementos importantes para la civilización (la humanidad se libraría de esta carga con la aparición de la escritura). Muchas obras antiguas dejadas por escrito posteriormente, desde los Vedas (cerca de 1700 a. C.) hasta la Odisea (cerca de 800 a. C.), eran composiciones poéticas para facilitar su memorización y su transmisión de forma oral. El "poema" más antiguo conocido es la Historia del marinero náufrago, escrita en hierático alrededor del año 4500 a. C., aunque algunos historiadores defienden que fue la Epopeya de Gilgamesh, escrita en cuneiforme.
Desde sus primeros días hasta ahora, el teatro y la poesía han ido evolucionando en las civilizaciones orientales y occidentales, pero siguen siendo una parte esencial de la cultura.