La instrucción militar no solo consiste en que un grupo de adolescentes siga el paso o que todos apunten con sus lanzas en la misma dirección. También consiste en que aprendan disciplina, cumplan órdenes (aunque algunas sean absurdas), estén en buena forma y maten (a ser posible sin que los maten a ellos, pero esto es secundario).
En las civilizaciones militares, como la espartana o la zulú, la instrucción militar era obligatoria desde la infancia. Las bases del "agogé" (sistema educativo de Esparta) eran la obediencia, la resistencia, la valentía y el autocontrol, y la lealtad al estado estaba por encima de todo. En cambio, el objetivo del sistema educativo ateniense era producir pensadores formados en las artes y las ciencias, aunque preparados para la guerra. Los más jóvenes aprendían calistenia y juegos de pelota, mientras que los adolescentes practicaban actividades con mayor componente militar como el boxeo o la lucha.
Según Vegecio, antes de empezar a entrenar con armas, los romanos practicaban las marchas y realizaban ejercicios físicos. Al principio, los nuevos soldados usaban escudos de mimbre y armas de madera. Posteriormente empezaban a usar el "gladius" (espada corta) y, por último, el "pilum" (lanza arrojadiza). Tan importante era la instrucción del ejército imperial que construyeron recintos techados para seguir realizando ejercicios y combates de entrenamiento durante los inviernos. En China, aunque algunos soldados eran profesionales, la mayoría eran reclutados de entre la población. Los detalles varían de una dinastía a otra, pero en general los xianzu (reservistas) debían cumplir un breve servicio militar obligatorio con veinte años.
En el Japón feudal, la clase samurái llevaba una vida austera marcada por una instrucción muy exigente. Aunque los regímenes de entrenamiento eran tan variados como los propios samuráis, algunos principios han permanecido constantes a lo largo de toda la historia nipona: preparación mental, preparación física, fortaleza personal y una serie de técnicas de combate con y sin armas. Hoy en día sigue siendo un modelo de instrucción militar imitado en todo el mundo.