Sarah Breedlove –más conocida como "madam C. J. Walker"– fue la primera millonaria que se hizo a sí misma en los Estados Unidos y una de los afroamericanos más ricos de la historia. Nació en diciembre de 1867, hija de unos esclavos recién liberados, en una plantación de algodón cerca de Delta, Luisiana. A los 14 años se casó con un tal Moses McWilliams y, en 1885, dio a luz a una hija. Cuando su esposo murió, dos años más tarde, Sarah se trasladó a St. Louis, donde ganó lo suficiente como lavandera para asistir a la escuela nocturna. Allí también se "casó" con John Davis, un hombre del que se sabe bien poco.
Durante la década de 1890, Sarah sufrió un trastorno del cuero cabelludo (tal vez debido a la lejía que se usaba como ingrediente en los tratamientos para el cuidado del cabello). Comenzó a experimentar con remedios caseros y pronto fue contratada por Annie Malone Turbo, un empresario afroamericano, para promocionar los productos que la propia Breedlove había ideado y que Malone fabricaría. En 1905, Sarah se mudó a Denver con su hija y pronto se casó (esta vez, oficialmente) con Charles J. Walker, que trabajaba en un nuevo negocio en auge: la publicidad. Charles diseñó una campaña de marketing y anuncios con el nombre de "Madam C. J. Walker" para su línea de productos capilares para afroamericanos. En 1908 abrió una escuela de belleza en Pittsburgh y, en 1910, cuando la pareja trasladó la empresa a Indianápolis, sus beneficios se habían disparado y ya facturaban varios millones de dólares en ventas.
En 1912, Sarah y Charles se divorciaron, pero madam C. J. Walker no se detuvo. Mientras abría nuevos mercados en Latinoamérica, su hija (llamada A'Lelia) la ayudaba a adquirir propiedades en Harlem, pues vio el potencial de la zona de Nueva York como base para obtener beneficios. En 1916, al regresar a Estados Unidos, Sarah se trasladó a una casa en Harlem para gestionar la empresa, mientras que su hija llevaba la producción. Madam Walker murió en 1919 a los 51, en su nueva finca de Irvington-on-Hudson.