Lo poco que se sabe del joven Todar Mal es que nació en Uttar Pradesh, en el seno de una familia hindú; hasta su fecha de nacimiento ha caído en el olvido. Comenzó su carrera burocrática como escriba en la corte de Sher Shah Suri, que gobernaba el norte de la India desde su capital en Delhi. Como era un administrador hábil, Todar ayudó a Sher Shah a organizar un sistema postal en sus tierras (Bengala y Bihar), a crear una acuñación estándar (la "rupiya", o rupia) y a extender la Gran Carretera Central que iba de Chittagong a Kabul. El sha también le dio la responsabilidad de construir una nueva fortaleza en Rohtas, en el Punjab, para limitar las incursiones de los gakhars y servir de barrera contra los mogoles del noroeste. Pero no funcionó.
Después de la caída de la dinastía Sur, Todar Mal hizo un ejercicio de pragmatismo, volcó sus lealtades en el nuevo emperador mogol Akbar y le sirvió con la misma fidelidad y habilidad. Fue ascendiendo puestos hasta que Akbar lo nombró visir y ministro de finanzas. En ese cometido, Todar transformó la estructura tributaria, más bien laxa, en el dahsala, basado en una estimación de diez años. En el año 1582, el emperador le concedió el título de diwan de la provincia recién conquistada de Gujarat, en Todar, haciendo de él un navratna de la corte real.
Ya rajá, Todar continuó sus reformas en el imperio mogol. Introdujo un sistema de pesos y medidas estándar para el comercio, estableció distritos de recaudación, nombró administradores y creó un sistema de asentamiento para los territorios recién adquiridos. Todo a partir de un sistema de recolección de datos que él mismo ideó, sistema que sería usado durante siglos en todo el subcontinente. Y también previó la importancia de tener una lengua común para una administración eficiente del imperio, por lo que promovió el persa como idioma oficial. Después de haber dejado su huella en la India, murió en noviembre de 1589 en Lahore.