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Singapur
Habilidad exclusiva

Ciudad-estado industrial

1 Enviado : +2 a la Producción en la capital al producir maravillas, edificios y distritos.
3 Enviados : +2 a la Producción en cada distrito de Zona industrial al producir maravillas, edificios y distritos.
6 Enviados : +2 a la Producción adicional en cada distrito de Zona industrial al producir maravillas, edificios y distritos.

Bonificación suzerana de Singapur

Tus ciudades reciben +2 a Producción por cada civilización extranjera a la que tengan una Ruta comercial .

Contexto histórico
Singapur es una ciudad-estado ubicada en una isla junto al extremo sur de la península malaya, en el sudeste asiático. La isla, situada en el estrecho de Johor, se encuentra justo en medio de una ruta comercial de gran importancia que une el sur de Asia y el mar Índico con el este asiático y el Pacífico. Antes de la época colonial, la zona albergaba varios imperios indígenas: el de Srivijaya en Sumatra, el mayapajit en Java, y una red de sultanatos malayos. Cuando llegaron los europeos, los españoles y portugueses intentaron (sin éxito) convertir a la población local al catolicismo, y los ingleses y holandeses quisieron capitalizar el comercio de especias. Pese a ello, hasta principios del siglo XIX, la isla de Singapur siguió siendo un pequeño pueblo pesquero controlado por el sultanato de Johor, un reino malayo que había en la península.

Pero en 1819, el Imperio británico puso la isla en su punto de mira debido a su ubicación, que le parecía rentable, puesto que deseaba controlar el estrecho para garantizar que el opio indio llegara a los mercados chinos en barcos británicos. Sir Stamford Raffles, un oficial británico, organizó un golpe de estado en Johor; y el sultán recién instaurado dio a cambio a los británicos los derechos sobre la isla, justo lo que Raffles había planeado. Singapur se convirtió en un centro importante para las operaciones coloniales británicas en la zona: aparte de su trascendencia comercial, se convirtió en un laboratorio de nuevos cultivos valiosos y una prolongación hacia el este de la presencia británica en la India. Los británicos trajeron una gran variedad de nuevos inmigrantes a la isla: trabajadores hokkien, cantoneses y hakka venidos del sur de China; emigrantes tamiles del sur de India; y nuevos llegados de otras partes de la zona. Singapur se convirtió en el corazón de las colonias británicas malayas, lo que pasaría a llamarse "las Colonias del Estrecho".

A principios del siglo XX, Singapur vio otro giro de los acontecimientos. El ejército imperial japonés tomó la isla en un asedio mortífero durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque los japoneses acabaron por rendirse, el fracaso británico a la hora de proteger la isla significó que la población de las Colonias del Estrecho se mostrara reacia a volver al redil colonial: la época del imperialismo europeo había terminado. Mediante manifestaciones masivas y mucha agitación, ganaron su independencia al fin, pero surgió la siguiente pregunta: ¿qué serían las tierras malayas postbritánicas? La mayoría, malaya y musulmana, veía a los malayos como los herederos naturales de la antigua colonia, y a los chinos como intrusos. Acabó por desatarse una gran violencia étnica y los chinos huyeron en masa a Singapur, que era de mayoría china, buscando la protección del primer ministro de la isla, Lee Kuan Yew. Después de tensas negociaciones, la península malaya –ya convertida en Malasia– escindió a Singapur en 1965.

Lee estaba decidido a que Singapur no fracasara y gobernó con lo que a veces fue mano dura, con el objetivo de equilibrar las tensiones étnicas y laborales con un compromiso con la prosperidad económica ante todo. Ya fuera debido a la determinación de Lee o simplemente a la afortunada ubicación de Singapur en el estrecho, el país se ha convertido en una potencia económica del siglo XXI. En la actualidad, con una población cosmopolita de unos seis millones y una perspectiva global, Singapur sigue siendo una fuerza de gran estabilidad política y gran dinamismo económico en la región. Lleva en la sangre el legado de haber atraído a trabajadores y riquezas de los alrededores y, bajo el mandato del hijo de Lee, Lee Hsien Loong, sigue una orientación política "autoritaria suave", pero mantiene una perspectiva independiente y, sobre todo, un enfoque pragmático de la política.
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Tipos de ciudades-estado

icon_citystate_industrial
Industrial
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Industrial
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Ciudad-estado industrial

1 Enviado : +2 a la Producción en la capital al producir maravillas, edificios y distritos.
3 Enviados : +2 a la Producción en cada distrito de Zona industrial al producir maravillas, edificios y distritos.
6 Enviados : +2 a la Producción adicional en cada distrito de Zona industrial al producir maravillas, edificios y distritos.

Bonificación suzerana de Singapur

Tus ciudades reciben +2 a Producción por cada civilización extranjera a la que tengan una Ruta comercial .

Contexto histórico
Singapur es una ciudad-estado ubicada en una isla junto al extremo sur de la península malaya, en el sudeste asiático. La isla, situada en el estrecho de Johor, se encuentra justo en medio de una ruta comercial de gran importancia que une el sur de Asia y el mar Índico con el este asiático y el Pacífico. Antes de la época colonial, la zona albergaba varios imperios indígenas: el de Srivijaya en Sumatra, el mayapajit en Java, y una red de sultanatos malayos. Cuando llegaron los europeos, los españoles y portugueses intentaron (sin éxito) convertir a la población local al catolicismo, y los ingleses y holandeses quisieron capitalizar el comercio de especias. Pese a ello, hasta principios del siglo XIX, la isla de Singapur siguió siendo un pequeño pueblo pesquero controlado por el sultanato de Johor, un reino malayo que había en la península.

Pero en 1819, el Imperio británico puso la isla en su punto de mira debido a su ubicación, que le parecía rentable, puesto que deseaba controlar el estrecho para garantizar que el opio indio llegara a los mercados chinos en barcos británicos. Sir Stamford Raffles, un oficial británico, organizó un golpe de estado en Johor; y el sultán recién instaurado dio a cambio a los británicos los derechos sobre la isla, justo lo que Raffles había planeado. Singapur se convirtió en un centro importante para las operaciones coloniales británicas en la zona: aparte de su trascendencia comercial, se convirtió en un laboratorio de nuevos cultivos valiosos y una prolongación hacia el este de la presencia británica en la India. Los británicos trajeron una gran variedad de nuevos inmigrantes a la isla: trabajadores hokkien, cantoneses y hakka venidos del sur de China; emigrantes tamiles del sur de India; y nuevos llegados de otras partes de la zona. Singapur se convirtió en el corazón de las colonias británicas malayas, lo que pasaría a llamarse "las Colonias del Estrecho".

A principios del siglo XX, Singapur vio otro giro de los acontecimientos. El ejército imperial japonés tomó la isla en un asedio mortífero durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque los japoneses acabaron por rendirse, el fracaso británico a la hora de proteger la isla significó que la población de las Colonias del Estrecho se mostrara reacia a volver al redil colonial: la época del imperialismo europeo había terminado. Mediante manifestaciones masivas y mucha agitación, ganaron su independencia al fin, pero surgió la siguiente pregunta: ¿qué serían las tierras malayas postbritánicas? La mayoría, malaya y musulmana, veía a los malayos como los herederos naturales de la antigua colonia, y a los chinos como intrusos. Acabó por desatarse una gran violencia étnica y los chinos huyeron en masa a Singapur, que era de mayoría china, buscando la protección del primer ministro de la isla, Lee Kuan Yew. Después de tensas negociaciones, la península malaya –ya convertida en Malasia– escindió a Singapur en 1965.

Lee estaba decidido a que Singapur no fracasara y gobernó con lo que a veces fue mano dura, con el objetivo de equilibrar las tensiones étnicas y laborales con un compromiso con la prosperidad económica ante todo. Ya fuera debido a la determinación de Lee o simplemente a la afortunada ubicación de Singapur en el estrecho, el país se ha convertido en una potencia económica del siglo XXI. En la actualidad, con una población cosmopolita de unos seis millones y una perspectiva global, Singapur sigue siendo una fuerza de gran estabilidad política y gran dinamismo económico en la región. Lleva en la sangre el legado de haber atraído a trabajadores y riquezas de los alrededores y, bajo el mandato del hijo de Lee, Lee Hsien Loong, sigue una orientación política "autoritaria suave", pero mantiene una perspectiva independiente y, sobre todo, un enfoque pragmático de la política.
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