Cuando los exploradores españoles encontraron las ruinas de las antiguas ciudades olmecas (la "cultura madre" de las civilizaciones mesoamericanas), las bautizaron con nombres españoles, como La Venta. Tras el abandono de la ciudad olmeca de San Lorenzo alrededor del año 900 a. C., La Venta pasó a ser la más importante de la región, aunque también sería abandonada hacia el año 400 a. C., después de haber sido durante cinco siglos el centro de la cultura, la religión y el arte de los olmecas. A diferencia de la mayoría de ciudades mesoamericanas, el asentamiento de La Venta estaba construido principalmente con arcilla y tierra debido a la falta de piedras en la zona.
Situada en una isla de 2 kilómetros cuadrados en mitad de una costa empantanada y con vistas a la desembocadura del río Palma, La Venta era un lugar sagrado y contaba con algunas construcciones asombrosas que daban fe de su riqueza. En su época, la gran pirámide era la estructura más grande de las Américas; incluso hoy en día, tras 2500 años de erosión, tienen una altura de 34 metros.
Varios monumentos y esculturas adornan un complejo en el que también se han encontrado tumbas y altares. Además, en La Venta se encuentran cuatro de las más famosas "cabezas colosales" esculpidas por los olmecas. Cada cabeza pesa varias toneladas y los arqueólogos aún se preguntan maravillados cómo consiguieron las piedras para esculpir estos monumentos gigantes.
En sus ruinas, los arqueólogos también han excavado opulentas "ofrendas" que atestiguan la riqueza de la ciudad: 1000 toneladas de bloques de piedra de serpentina pulidos, grandes mosaicos, 48 depósitos de jade, cerámicas, estatuillas y espejos de hematites. Los restos óseos de esclavos y algunos dispositivos destinados a obtener sangre (como pinchos ceremoniales) parecen indicar que en La Venta se realizaron sacrificios humanos en ceremonias religiosas.
Por desgracia, gran parte de la historia de La Venta se ha perdido con el paso de los siglos. Hoy en día, en el extremo sur de la isla hay una refinería de petróleo. En 2009, varias personas fueron detenidas por dañar algunas cabezas mientras realizaban un rito precolombino.