Este monumento a un dios, y posiblemente el lugar de descanso eterno del rey que lo construyó, lleva casi mil años en pie.
La torre central de Angkor Wat se eleva a 65 metros de la selva que rodea al templo. Construido en el siglo XII por el rey jemer Suryavarman II en el norte de la actual Camboya, es uno de los monumentos religiosos más alto del mundo.
Los peregrinos que visitan el templo dedicado al dios hindú Visnú deben cruzar el foso de 200 metros de anchura y cuatro metros de profundidad antes de acceder a la "gopura", una entrada con tres torres que conduce a una pasarela. Ya dentro del templo, cuatro torres pequeñas rodean a una torre central de 65 metros que recuerda al monte Meru.
Aunque los templos jemeres suelen estar orientados hacia el este, Angkor Wat lo está hacia el oeste, lo que sugiere que el lugar de descanso final de los restos de Suryavarman era un templo en honor a Visnú.