El emperador mogol Shah Jahan tuvo muchas esposas, pero Mumtaz Mahal (la tercera) fue con diferencia su favorita. Tras la muerte de Mahal en 1631 al dar a luz, Jahan quiso inmortalizar a su amada con un gran mausoleo. En la construcción del Taj Mahal trabajaron veinte mil obreros durante dos décadas. Además de la tumba, la estructura también incluía una mezquita y una casa de huéspedes, en teoría para aquellos invitados que preferían no pasar la noche en una tumba.
Jahan no pudo disfrutar durante mucho tiempo de la creación de sus veinte mil trabajadores. Poco después de terminarse el Taj Mahal, sería condenado a arresto domiciliario tras una violenta lucha sucesoria entre sus hijos. Hasta su muerte en 1666, Jahan solo tenía que mirar por la ventana para ver su gran obra; los cuatro elevados minaretes y la bóveda gigante que abraza el cielo, todo construido con morteros de cal, arenisca rojiza y mármol. El templo dedicado al amor de Jahan hacia Mahal aún sigue en pie en la India.