El Palacio de Potala del Tíbet, así llamado en honor a la morada del bodhisattva Avalokitesvara en el monte Potalaka, está situado en la ladera sur de la montaña Hongshan y fue la residencia de los dalái lama hasta que el decimocuarto se exilió a la India tras una revuelta popular. Hoy, su fachada blanca y carmesí y su techo dorado brillan gloriosamente... para los turistas que pagan por verlo. Lozang Gyatso, quinto dalái lama, ordenó construir el palacio en Lhasa hacia 1645 y cuatro años después estableció en él su residencia. En posteriores reformas, se añadieron entre otros el Potrang Marpo (palacio rojo) y, en 1694, la estupa sagrada. Cabe destacar que el Palacio de Potala solo cuenta con un cuarto de baño, situado en la parte derecha de la plaza del Palacio Blanco, pero dicen que es el más hermoso de la Tierra y está plagado de luz y buenos pensamientos.