El cañón de haz de partículas –el sueño de muchos escritores de ciencia-ficción y diseñadores de armas– ha sido posible finalmente con la llegada de los reactores portátiles de energía ultrapotente. Se trata de una de las armas emblemáticas de las plataformas de despliegue de artillería (GDR). Como sucede con el acelerador de partículas, el sistema incluye además una estabilización extensiva (mantener el rayo constante mejora mucho su eficacia) y algunas veces también un "láser de barrenado", pensado para eliminar la materia de las partículas que interfieren con la trayectoria proyectada del haz.
Contrariamente a lo que sostiene la leyenda urbana, no puedes derrotar a un cañón de haz de partículas cubriendo al objetivo de espejos o escondiéndolo detrás de una pantalla de humo.