Sinan ibn Adülmennan (o, simplemente, el Mimar Sinan), arquitecto imaginativo e ingeniero mayor de tres sultanes otomanos, fue responsable de unos 300 edificios importantes y decenas de otros menores de Estambul y el imperio. Hizo de todo, desde graneros prosaicos hasta fortificaciones, pasando por fuentes públicas, puentes y acueductos, incluidas las magníficas mezquitas en Edirne (el Selim) y Estambul (la Sehzade). De hecho, en el último recuento, los historiadores le atribuyen 79 mezquitas, 34 palacios, 33 baños públicos, 19 tumbas, 55 escuelas, siete madrazas, 16 casas de beneficencia y 12 caravasares, además de todos sus proyectos menores.
Hijo de cristianos armenios (o tal vez griegos), siguió a su padre en el oficio de cantero, pero los jenízaros lo reclutaron en el año 1512. Tras un periodo de formación y educación para librarlo de los errados caminos cristianos, se convirtió en ingeniero militar del ejército otomano y llegó a ser jefe de artillería (por lo que ganó el título de "aga"). Cuando tenía alrededor de 50 años, su habilidad en el diseño y la construcción llamó la atención de Solimán el Magnífico, que lo nombró arquitecto real. Durante los 40 años siguientes, mientras el imperio estaba en el apogeo de su poder, prestigio y riqueza, el Mimar Sinan serviría fielmente a los caprichos de los tres grandes sultanes. No se detuvo hasta que murió en 1588... a la tierna edad de 98 años.