Los Bárbaros provienen de puestos que pueden aparecer aleatoriamente en cualquier casilla que no esté a la vista de una unidad. Cada unidad bárbara pertenece a su puesto base. Hay 3 tipos de Puestos bárbaros: naval, caballería y cuerpo a cuerpo. Una civilización ganará una recompensa de Oro

por dispersar un Puesto bárbaro, además del beneficio resultante al impedir que genere más unidades bárbaras.
Los Puestos bárbaros costeros pueden crear unidades navales (iguales a los de la civilización con la tecnología más avanzada). Estas unidades amenazarán tu costa, destruirán las mejoras navales y atacarán a las desventuradas unidades terrestres que se acerquen demasiado al litoral. Es importante mantener una armada para sacártelos de encima, aunque la mejor manera de detener estos ataques es destruir los puestos costeros que haya cerca.
Los puestos de Caballería, que aparecen en el interior y cerca de un recurso de Caballos, generarán unidades montadas.
Los puestos de cuerpo a cuerpo incluyen todos los tipos de Bárbaros que hayan surgido.
Todos los puestos generarán inicialmente un Batidor que saldrá a la búsqueda de objetivos. Si un Batidor bárbaro te ve, volverá a su puesto y empezará a crear unidades para una invasión o un ataque. Ten cuidado, porque serás su próximo objetivo. Si no actúas deprisa, no tardarás en ver a un grupo de Bárbaros en tus fronteras, listos para destruir tus mejoras o para conquistar tu ciudad. Por esta razón resulta tan importante peinar de forma periódica el campo alrededor de tu civilización y destruir los puestos antes de que se conviertan en una amenaza.